Los dogmas del value investing según Warren Buffett

“Invertir es más inteligente cuando es más serio, metódico y práctico”, esta frase forma parte del libro “El Inversor Inteligente” de Benjamin Graham. Para Warren Buffett estas son “las palabras más importantes que se han escrito nunca sobre inversiones”, además de ser una gran definición del value investing.

En la inversión en valor, hay pocos detalles que el oráculo de Omaha haya dejado escapar. Por esto, quién mejor que él para aproximarse a esta filosofía, que considera los precios del mercado como una guía, y no como una definición del valor de las empresas y los negocios.

Como gurú, Warren Buffet es a quién debemos recurrir cuando se quiere profundizar, o comprender mejor, los conceptos del value investing. Después de meses de lecturas variada “value”, recurrí a él y a sus estrategias en el clásico “Warren Buffet: Estrategias del inversor que convirtió 100 dólares en 14 billones de dólares” de Robert G. Hagstrom.

Con este artículo, vuelvo a The Money Glory dónde me gustaría resumir algunos de los temas o aspectos que más me han llamado la atención de este libro.

Los dogmas de la inversión de Buffett

Hagstrom determina en el libro cuatro dogmas o criterios que usa Warren Buffet para adquirir empresas:

  • Dogmas del negocio
  • Dogmas de gestión
  • Dogmas financieros
  • Dogmas de mercado

Cuando se trata del negocio, Buffett busca un modelo simple y comprensible, con un historial de funcionamiento consistente. Además de perspectivas favorables a largo plazo. El inversor también destaca el concepto del círculo de competencia: invertir en lo que uno conoce y no querer distanciarse en terreno desconocido. Esta idea se atribuye a Philip Fisher, autor a quién Buffett debe un 15% de su estilo. El otro 85% es de Graham.

Entre los dogmas de gestión, el oráculo de Omaha busca empresas con una gestión racional. Y, sobre todo, que se resista al imperativa institucional, que hace que los directores no quiera apartarse del modus operandi del resto del sector. O también la tendencia lemming de los directivos, que impulsa a imitar consciente, e inconscientemente, el comportamiento de la industria dónde se desarrolla el modelo de negocio.

Desde el punto de vista de los dogmas financieros, Hagstrom explica que Buffett enfatiza la rentabilidad del capital. No los dividendos emitidos, sino que prefiere el concepto de beneficio del accionista. El cálculo de este sería el beneficio neto, más las provisiones y amortizaciones, menos las inversiones y cualquier circulante.

Destaca “la premisa del dólar” que consiste en que cada dólar que retiene un negocio debe generar otro de valor. Esto significará que el modelo de negocio ha conseguido una rentabilidad (beneficios) por encima del promedio.

El libro explica el ejemplo de Washington Post que desde 1973 hasta el 1992 ganó 1.755 millones de dólares. De estos, retuvo 1.456 millones de dólares y el resto lo distribuyó a través de dividendos. Durante este mismo período el valor de mercado del Post aumentó 2.629,80 millones. O, lo que es lo mismo, por cada dólar retenido creó 1,81 dólares de valor.

Por último, el libro “Warren Buffet: Estrategias del inversor que convirtió 100 dólares en 14 billones de dólares” explica en los dogmas de mercado que los precios son solo una guía, no expresan el valor de una empresa. Como escribió Graham: “el mercado a corto plazo es una máquina de votar pero a largo plazo es una máquina de pesar”.

El valor d’una empresa es lo que el analista, o el inversor, debe determinar. Para hacerlo, se requiere que los beneficios a largo plazo puedan ser estimados, con más o menos exactitud. Esto está vinculado directamente a los conocimientos que tiene el observador del negocio, Si es pueden determinar las ganancias del negocio, deberá actualizarlas según el tipo del activo libre de riesgo. Buffett usa los bonos a largo plazo de los Estados Unidos.

El resultado de este cálculo es el valor intrínseco del negocio. Si la diferencia entre este y la cotización del mercado es suficientemente alta – se cumple el margen de seguridad – y la empresa aprueba los dogmas, el equipo de Buffett, su socio Charlie Munger y el resto de Berkshire Hathaway estudiarán ejecutar una inversión.

Artículo escrito por Ivan Vilalta, Analista Financiero

Para saber más:

4 días para invertir según los principios del Value Investing

La filosofía de inversión de Warren Buffett también se puede aprender a través de las cartas a sus inversores. En la web de Berkshire Hathaway encontraréis la recopilación epistolar de los últimos años. Si preferís un resume, Lawrence A. Cunningham hace una excelente revisión en el libro “Los ensayos de Warren Buffett”

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