Cartera Valkyria Marzo 2020: ¿Y ahora qué?

La cartera Valkyria cerró el primer trimestre del año 2020 con una caída de un 12,93%, comparada con una caída de un 20% del Standard & Poor’s 500 y un 28,94% del Ibex-35.

A fecha de hoy la cartera de inversions Valkyria está diversificada en distintos sectores de los Estados Unidos y de España. De estos, destaca el sector del entretenimietno y las telecomunicaciones con las empresas Cable One, Sirius XM, Fox Corporation y Disney. La tecnología, biotecnología y la investigación también tienen un peso específico con Rafael Holdings, PayPal y Danaher Corporation. Complementan la cartera Levi’s (retail), Beyond Meat (alimentación), Miquel y Costas (industrial) y Berkshire Hathaway (conglomerado, negocio fundamental seguros).

Durante el último trimestre he incorporado: Danaher Corporation y Disney. Tamibén he sumado posiciones de PayPal, Sirius XM, Berkshire Hathaway, Fox y Levi’s. En cambio, he vendido DNow y Garrett Motion.

Durante el primer trimestre del año 2020, la caída correspondiente al conjunto de las acciones ha sido aproximadamente un 20%, en línea con la evolución del S&P 500. Cable One es la empresa que ha registrado el rendimiento anual más elevado (+12%), mientras que la evolución de Fox Corporation ha sido la peor (-35,05%).

Durante este trimestre también he mantenido una posición de arbitraje en Acacia Corporation, que será integrada por Cisco Systems. Esta operación aún no ha finalizado y hay un gap entre su precio de mercado y el precio final de adquisición. El crac de las bolsas provocó una diferencia mucho más alta, situación que aproveché para incrementar la posición.

   
Crisis de las oportunidades

Dejo la revisión de la situación económica y los escenarios probables que nos depara la pandemia para otros textos de la página. Hay mucho tiempo para reflexionar y también para decir cosas. Por este motivo, estoy dedicando más horas a actualizar los contenidos que creo que son interesantes, y también pueden servir de alguna ayuda.

Por lo que respecta la revisión de la cartera, los resultados de este trimestre son malos. El crac de la bolsa – “el mayor de la historia” – causó estragos en la mayoría de las cotizaciones.

Desde el hundimiento de las bolsas, se ha extendido la filosofía de la “oportunidad única”. He leído a distintos inversores y analistas que difunden la idea de cuánto mayor es el crac, más grande será el rebote de los mercados. Y, por esto mismo, hay que invertir como sea. Y, si no aprovechas esta oportunitat, eres el tonto de la clase. Amigas y amigos, carpe diem.

Aquí lo explicaré desde el principio, tal como lo viví.

Mientras la pandemia se extendía desde China, empecé a comprar paulatinamente las empresas cotizadas que ya empezaban a bajar. La primera Fox Corporation, que fue una de las grandes castigadas tras presentar resultados anuales. Incorporé de nuevo el conglomerado de investigación Danaher Corporation. Más tarde Sirius y PayPal.

Entonces la bolsa cayó en picado. Un periodista que no me despierta ninguna simpatía exclamó “por fin ha llegado”, como si estuviera esperando la caída desde hacía meses. Y, en cambio, a mí me cogió desprevenido. El virus se extendía, nos empezaban a sugerir que deberíamos quedarnos encerrados en casa, y la bolsa tocaba los mínimos de los últimos dos años.

Empecé a informarme sobre lo que ocurría. Si me obligaban a quedarse en casa, ¿qué más podía hacer?

La extraña sensación de que todo el mundo tenía la situación “controlada”, me estresó mucho. Mientras yo leía textos sobre la gripe española o la teoría de los ciclos económicos de Ray Dalio, tuve la impresión de que la mayoría de inversores hacían y deshacían.

Por ejemplo, la misma semana del crac, en Rankia ya programaron una videoconferencia dónde participaban distintos gestores opinando sobre el alcance de la pandemia. Tanto Cobas Gestión, el vehículo de inversión de Francisco García Paramés, como Koala SICAV, del gestor Marc Garrigasait, ya habían publicado informes extensos sobre el coronavirus, cuál sería su posible impacto económico y los diferentes escenarios que preveían en sus carteras.

En el caso de Cobas, incluso se habían puesto en contacto con diferentes empresas donde han invertido para saber cuál era el impacto del coronavirus en su negocio.

“Uau! Que espabilados son”, pensé. Yo preocupándome por entender un poco lo que está pasando. Y, en cambio, estos ya habían tenido tiempo de analizar, contactar, cambiar de estrategia, comprar aquí, vender allí y, encima, hacer los informes para sus clientes. Además de asistir a conferencias donde explicaban todos sus razonamientos. Esto si que es eficiencia!

Desde un punto de vista objetivo, los mercados financieros sufrieron una sacudida importante a principios del mes de marzo. Actualmente, la mayoría de empresas cotizan por debajo del cierre, a 31 de diciembre de 2019. Esto nos explica que la bolsa ha descontado el impacto del coronavirus en la economía. Pero, el problema principal, es que no sabemos si los mercados se han pasado de frenada, o que el impacto será peor de lo que pensamos, y las bolsas seguirán cayendo.

En el primer escenario, si las bolsas han sido demasiado pesimistas, la pandemia nos abandonará como una terrible tormenta de verano, y el precio de las acciones volverán a subir. Las gráficas dibujarán una forma de V y, los que han apostado más fuerte, ganarán mucho dinero.

En cambio, en el segundo escenario, las expectativas pueden haberse quedado cortas. El impacto económico de la pandemia será más elevado y las medidas aplicadas se habrán quedado cortas. En este caso, las gráficas dibujarán un L, y los que han apostado muy fuerte tendrán sus inversiones estancadas en la bolsa durante una buena temporada.

Nos encontramos con un desdoblamiento en el camino y los datos que tenemos todavía son insuficientes para saber cuál es la dirección por donde tenemos que ir. Creer es muy diferente que saber. Y pensar que las bolsas harán esto o harán lo otro, lo dejo para la especulación y las apuestas. Un aspecto de los mercados que encuentro aburridísimo, sobre todo porque a la larga siempre se pierde dinero.

A mí no me queda sino estudiar los puntos fuertes y débiles, que conozco con toda seguridad. Tanto de mis finanzas, como de todas aquellas empresas donde tengo algo de dinero (y también mis esperanzas) puestas. Por muchas llamadas que haga, nadie me puede adivinar el futuro. En esta revisión de negocios Antifrágiles”, como diría Nassim N. Taleb, consideré que era el mejor momento de vender Garrett Motion. Antes del crac ya había vendido DNow. En cualquier caso, también habría vendido en plena crisis.

A medida que pasaban los días, poco a poco me di cuenta de que esto de “la oportunidad única” (y los informes, y las opiniones, y las conferencias …) era cosa de unos pocos. Y los hay que también dudan, porque no saben lo que pasará.

Siguiendo algunas advertencias de losinformes de Howard Marks, he comprado poco a poco acciones de algunas empresas, como Disney. Por qué Disney es Disney, y no un desastre bursátil como Viacom. Y también, porque como avisa el inversor, es un buen momento para acumular posiciones. Pero no desde el punto de vista estresante de que esto es una “oportunidad única”.

Pueden venir momentos muy duros y, teniendo en cuenta que todo el mundo está cambiando de opinión cada minuto, mejor mantener la serenidad. A Warren Buffett no se le ha movido ni una ceja desde el inicio de esta crisis sanitaria. Ni ha comprado, ni ha vendido, y apenas le hemos oído hablar. Como explicó una vez David Einhorn, Buffett es como aquel jugador de póquer impasible que sólo se la juega cuando tiene una mano realmente buena. Y quizás este momento, todavía no ha llegado.

 

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