Cartera Valkyria Septiembre 2019: Invierte en lo que te gusta

La cartera Valkyria cerró el tercer trimestre de 2019 con un incremento anual acumulado de un 7,76%, comparado con un 9,93% del Standard & Poor’s 500 y  un 4,38% del Ibex-35.

A fecha de hoy la cartera de inversiones Valkyria está diversificada en distintos sectores de los Estados Unidos y de España. De estos, destaca el sector del entretenimiento y las telecomunicaciones: Madison Square Garden Networks, WideOpenWest, Cable One, IDT y Sirius XM. La tecnología y la biotecnología también tienen un peso específico con Rafael Holdings y PayPal. Complementan la cartera las compañías industriales DNow, Garrett Motion y Miquel y Costas. Y, finalmente, una participación en el conglomerado Berkshire Hathaway.

El rendimiento correspondiente a las acciones en cartera es un 15,66%. Este cálculo, como expliqué en el resumen de marzo, es la plusvalía (o minusvalía) aproximada de las inversiones actuales, y no se contabilizan las operaciones cerradas, ni el efectivo (un 30%), ni los arbitrajes. De esta cartera a largo plazo, Rafael Holdings registra el rendimiento más elevado de 2019 con un aumento de un 178,11%. Madison Square Garden es la peor con una caída de un 27,73%.

Los cambios más significativos de la cartera durante este período han sido la venta de las acciones de Foot Locker y las de Finjan Holdings. Los motivos de la primera desinversión fue después de una revisión en detalle del progreso de las tiendas durante los últimos años. Lo explicaré en detalle más adelante. Respecto la desinversión de Finjan fue debido a la dificultad de comprender los flujos de caja en los próximos ejercicios, debido a la naturaleza de su negocio.

Estas decisiones son tomadas después de deliberaciones, con una visión a largo plazo. Aunque a veces el azar me juega malas pasadas. Un ejemplo fue la venta de Weight Watchers el trimestre anterior, justo antes que la compañía cambiase las previsiones y su cotización subiese un 80%!

“Consejos vendo, que para mi no tengo”

Según mi punto de vista, hay dos premisas básicas que deben cumplirse para identificar una buena inversión:

  1. Comprar acciones baratas
  2. Comprar buenos negocios

Estas dos frases son el “Santo Grial” de la inversión. Nada de buscar “empresas responsables”, “alto rendimiento”, objetivo “high-growth”, o con una cultura social corporativa. Esto forma parte del marketing de la industria financera. Encontrar un BUEN NEGOCIO & BARATO es el quid de la cuestión.

De los dos axiomas – precio (1) y buen negocio (2) -, el primero lo clasificaría en el grupo de problemas cuantitativos, el segundo es un mix entre cualitativo y cuantitativo.

En el primer caso la caja de herramientas para encontrar la solución sería la clase de matemáticas financieras y un curso intensivo de contabilidad. Para identificar un buen negocio, en cambio, necesitamos un largo catálogo de disciplinas. Entender las características de un negocio es imposible mediante sólo fórmulas. Es una ventaja, pero no la única via.

Con esta “teoría” es complicado dar una respuesta rápida cuando te piden técnicas para identificar buenos negocios. Cuando llevas años y años estudiando modelos, ¿como le explicas a alguien que necesita una respuesta de cinco minutos?

“Busca un buen negocio” es una respuesta intangible. Por esta razón Peter Lynch inventó aquello de compra acciones de las empresas que conozcas:

“No hay que ser un lince para descubrir las empresas cuya actuación es espectacular antes de que lo haga la bolsa. Basta con prestar un poco de atención en el trabajo o en el centro comercial del vecindario. Es casi imposible ser un ciudadano y consumidor moderno sin haber hecho algunos análisis fundamentales sobre diferentes compañías”.

Lynch nos dice que invirtamos en:

  • Los restaurantes dónde comemos.
  • Los supermercados dónde llenamos el carro de la compra.
  • Los canales de televisión que nos mantienen despiertos por la noche.
  • O el banco que tiene nuestros ahorros.

Hacer la composición de una cartera de inversiones debería ser así de sencillo. Pero los “profesionales” nos complicamos la vida y no nos aplicamos el cuento. En su lugar, nos gustan los nombres complicados, sofisticados, de la otra punta del planeta, con supuestos establecimientos que no pisaremos nunca.

Aquí tenéis mi ejemplo: la cartera Valkyria está formada por siete empresas que ofrecen servicios y productos al consumidor final. Ocho si sumamos las acciones de Foot Locker. Y, en cambio, ni he comprado zapatos deportivos, ni escucho radio por satélite, ni utilizo sus servicios de comunicaciones. Pero sí que soy cliente de PayPal!

El trabajo de campo

Los analistas sustituyen este trabajo de campo por el análisis de las finanzas, el modelo de negocio y en leer material diverso. Estas son mis tareas como profesional y no tiene nada que ver con pasearse por un centro comercial. De hecho, conozco pocos analistas que apliquen la misma percepción como cliente, que como financiero.

Pero, en este trabajo, intento adoptar la perspectiva de consumidor el máximo posible. Actualmente hay muchas herramientas para saber “qué piensan” los usuarios.

Hace unos años me llegó en mis manos el nombre de una compañía que ofrece wi-fi y servicios de comunicaciones por satélite. No es Gowex. Hablé varias veces con su fundador y, según él, cuando abría el ancho de banda los usuarios aparecían solos. De hecho, cuando hablaba de los clientes, lo hacía refiriéndose a una masa etérea que aparecía cada vez que inauguraba una tienda.

¿Quiénes eran estos clientes tan fantásticos que bailaban siempre a su ritmo?

Los busqué y los encontré. En foros especializados, había cientos de opiniones de usuarios y estaban muy enfadados con el servicio. Aquello no era una masa etérea, era un grupo de personas cabreadas. Con el servicio técnico, con la baja calidad de la conexión, con las falsas promesas…

Esto no lo explican ni los estados financieros, ni el centenar de entrevistas con los directores, ni los informes de los expertos. Esto es el resultado del trabajo de campo.

Foot Locker es una cadena con más de 3.200 tiendas físicas distribuidas por todo el mundo. Invertí en esta compañía, a principios del año 2018, tras revisar sus estados financieros. De forma bastante burda. Después de tres años con unas cuentas impecables y un crecimiento de sus ventas, parecía un negocio consolidado.

En mi vida he entrado una o dos veces en sus tiendas. Nunca he comprado nada.

A principios de junio de este mismo año, mi trastorno obsesivo de revisarlo todo se puso en guardia con Foot Locker. Esta empresa no funcionaba y no sabía el por qué. Aunque los “números generales” parecieran impecables. Por eso afilé el lápiz y empecé a seguir el rastro de las ventas.

Foot Locker factura la mayoría de los ingresos a través de las tiendas físicas. Tiene trece marcas diferentes, distribuidas entre Estados Unidos, Canadá, y el resto del mundo. Aunque la facturación aumenta, la suma neta de tiendas del continente americano está bajando continuamente, desde hace más de 8 años.

¿Esto por qué?

Decidí pasearme por la calle – con el Google Maps – y busqué diferentes escenarios americanos: Nueva York, Boston, Los Ángeles… Recomendaciones de tiendas de deportes, de sneakers, etc. Según éstas, la cadena Foot Locker está bien valorada, entre tres y cuatro estrellas, pero siempre hay alguien mejor. En Boston, por ejemplo, Marathon Sports lo está petando.

¿Quién quiere el “segundón” cuando puedes quedarte con la estrella del baile?

Pues no es la primera vez, ni la última, que invierto en líderes de segunda. Estos son algunos nombres: Fiesta Restaurant, Chico’s FAS (ropa interior femenina), JC Penney (grandes almacenes), Orchard Supply (cadena de bricolaje) o Big 5 Sporting Goods (cadena de ropa de deporte). Todas ellas son las segundas, terceras o últimas de su propio mercado.

¿Por qué invertí en ellas? Simplemente porque tenía la esperanza de que se convirtieran en algo mejor. En algunas ocasiones puede que desconocía que eran perdedoras (Orchard Supply era horrorosa). En otros casos, como Chico’s FAS, creía que invertía en el patito feo (y que superaría a Victoria’s Secrets). Y, algún día, se convertiría en cisne, lo que se conoce en la jerga como una turnaround story.

¿Son tiendas a las que compraría? Probablemente no. Pero, como quedan muy lejos, y la primera incisión del bisturí son las tripas de las finanzas, el trabajo de campo parece no tener importancia. Pero, si ni yo me atrevería entrar en un “Fiesta Restaurant”, ¿entonces de quien espero ingresar cuatro duros?

This post is also available in: Catalán

Copyright © 2014. Created by Meks. Powered by WordPress.