Cartera Valkyria Año 2018: Madison Square Garden y Rafael Holdings

Un año que empezó tan bien, un año que tuvo un final tan malo. Los últimos meses de 2018 borraron de un resoplido los beneficios acumulados en muchas empresas. Esto es difícil de argumentar. Y, mucho más, cuando el dinero que se gestiona es de los demás.

Una vez hechas los cuentas, y terminadas las fiestas navideñas, se ha puesto en marcha la mecánica de digestión. Muchos profesionales hacen revisión y escriben los deseos de año nuevo. Resúmenes, rentabilidades y, en algunos casos, reconocimientos de mea culpa. En este contexto, he leído algunas situaciones totalmente inverosímiles.

En Linkedin, actualmente una de mis redes sociales favoritas, mi grado de estupefacción llegó a un máximo. Un perfil de un fondo de inversión sacaba pecho por ser “el mejor en su especialidad durante el 2018”. Los resultados no eran así. Al contrario, el rendimiento había sido negativo.

Si, si. Negativo! Sus clientes habían perdido dinero. Pero, ¿qué importaba eso? Su fondo era “el mejor” de un segmento mediocre.

Es evidente que en épocas de penuria, es mejor cogerse las malas noticias desde el lado bueno. Los hay que son más optimistas que otros. Pero, cuando es la hora de contactar con los partícipes hay que tener los pies en el suelo. Por este motivo Funds People escribió un artículo titulado: “Guía para ayudar a banqueros privados y asesores en sus conversaciones con unos clientes enfadados por las pérdidas de 2018”.

El artículo es un compendio de excusas de mal perdedor, dirigido a los comerciales del banco. Un “manifiesto” para que puedan defenderse exhaustivamente de las quejas de los clientes.

La mentalidad humana es perversa. Según los estudios realizados por Daniel Kahneman y Amos Tversky, se ha demostrado que nuestra lógica no calcula de la misma forma los resultados que las pérdidas. Si midiéramos con algún tipo de unidad nuestro estado de alegría cuando ganamos 1.000 euros, nos daríamos cuenta que no es lo mismo que cuando los perdemos. De hecho, estamos más tristes cuando vemos que 1.000 euros se los lleva el viento.

Esta es la presión de los comerciales de las oficinas bancarias, que hasta ahora estaban protegidos por el mercado alcista.

Los rendimientos de los fondos de inversión, por muy pequeños que fueran, no requerían ningún tipo de explicación. Se amparaban en los beneficios. No se tenían que explicar en detalle las comisiones de gestión y de éxito que se cobraban. Y, lo que más me alarma, difícilmente los clientes comparaban los beneficios de sus activos con el comportamiento de las bolsas.

En cambio, la presión de las pérdidas se merece un largo conjunto de argumentos que los banqueros deben transmitir. Como por ejemplo: es el contexto internacional, “la bolsa es así”, los mercados habían subido mucho o se debe aceptar el riesgo…

Quizás las explicaciones deberían darse antes, ¿no? Pero, ¿cuándo el dinero crece y crece, quien quiere oír sermones?

En cuanto a mi cartera, el pesimismo de finales de año oscureció un 2018 que comenzaba en grande. El 2019, del mismo modo, ha empezado con fuerza.

Cartera Valkyria

La cartera Valkyria, antes de impuestos, registra un rendimiento acumulado de un 16,96% desde el 1 de enero de 2012. El año 2018 cerró el ejercicio con un incremento de un 0,33%, comparado con una caida de un 6,24% del Standard & Poor’s 500 y un 14,97% del Ibex-35.

A dia de hoy la cartera de inversiones Valkyria está diversificada en distintos sectores de los Estados Unidos. De estos, destaca el sector del entretenimiento y las telecomunicaciones: Madison Square Garden Networks (Televisión), WideOpenWest (Cable), IDT (Telecomunicaciones) y Sirius XM (Radio por satélite). La tecnología y la biotecnología también tienen su peso específico con Finjan Holdings (Seguridad digital), Rafael Holdings (Biotecnología) i PayPal (Fintech). Complementan la cartera las empresas del sector retail Big 5 Sporting Goods y FootLocker, y las compañías industriales DNow y Garrett Motion.

Durante el primer trimestre aproveché la bajada de precios para comprar más acciones de Rafael y Finjan Holdings. Al tener depositada la cuenta de valores en Renta 4, también me asignaron unos cuantos títulos del banco, después de hacer una aportación. El porcentaje de títulos, respecto el resto de inversiones, es muy poco significativa.

Durante este último trimestre, la inversión en Big 5 Sporting Goods es la que ha caído más – un 48.51% – y durante todo el año un 59%. La cotizada con más beneficios trimestrales fue IDT, con un incremento de un 18.07%. Y, durante todo el año, el beneficio más alto lo registró Finjan, con un incremento de un 53%. Y del que también recuperé beneficios en distintas subidas.

En este contexto hago una pequeña muestra de dos empresas que incorporé durante este año.

Madison Square Garden Networks

La franquicia Madison Square Garden ha ejecutado muchos cambios en los últimos años y ha sido protagonista de distintas noticias del sector del entretenimiento. Desde hace un tiempo que los tickers de MSGN y MSG cotizan por separado, y probablemente verán nacer una nueva compañía durante el 2019. Así, con unos nombres tan parecidos, el mercado no se ha preocupado de entender qué los distingue.

El apellido Dolan se relacionó históricamente con la industria de la televisión por cable. La familia lideró durante años Cablevision, un operador de cable que cubría sobre todo el área de Nueva York. El 2015, Altice compró la empresa por 17.700 millones de dólares y sirvió para que la multinacional europea hiciera su entrada triunfal en Estados Unidos.

Entre las operaciones principales de la familia Dolan al frente de Cablevision, destacó la separación de una compañía con el nombre de The Madison Square Garden Company.

Mediante una operación de spin-off, crearon una nueva empresa dedicada a gestionar los eventos relacionados con el mítico complejo deportivo. Las actividades de esta nueva empresa comprendían la gestión de distintos equipos deportivos – los New York Knicks o los New York Rangers, entre los más destacados -, los eventos del Madison Square, y los canales temáticos.

Durante unos cuantos ejercicios, las operaciones conjuntas de MSG ofrecieron unos resultados pobres. Como sucede en muchas compañías, la actividad de un segmento se comía el otro.

La puesta en marcha y funcionamiento de los canales de televisión no requiere un capital elevado. Además, es una actividad que registra ingresos recurrentes de las redes de cable y de la publicidad. En cambio, los eventos del Madison Square y la gestión de los equipos deportivos son en algunos ejercicios deficitarios.

Mediante una nueva operación corporativa nació Madison Square Garden Networks. Curiosamente se quedó la estructura de la empresa madre, con los canales de televisión. Entre sus highlights encontramos la participación mayoritaria de la familia Dolan de un 69,9% de sobre el capital. Durante el año 2018 las acciones de la empresa subieron un 16,35%.

Rafael Holdings

Al contrario que muchas otras cotizadas, el nombre de Rafael Holdings explica muy mal la actividad de la compañía. Basada en una estructura muy sexy, esta empresa es la propietaria de distintas instalaciones y, a la vez, el inversor principal de las empresas Rafael Pharmaceuticals y Lipomedix Pharmaceuticals.

Atribuyen el entramado de esta operación a Howard S. Jonas, actual CEO de la compañía, y también uno de los players más interesantes del sector de las telecomunicaciones. En el libro “Cable Cowboy”, el autor Mark Robichaux comparaba su estilo de ejecutar operaciones corporativas con John Malone.

IDT Corporation, fundada por Jonas, estaba invertida, directa e indirectamente, en actividades de investigación. En el caso de Rafael Holdings, se encuentra en fases avanzadas de investigación oncológica. La situación de Lipomedix no es tan madura.

Invertir en investigación y desarrollo, sobre todo en fases iniciales, es más bien un acto de fe. Pero Jonas lo hizo interesante y un poco más seguro. Desde IDT se separó una nueva compañía que contenía una inversión en Rafael Pharmaceuticals, además de warrants y notas convertibles. También una inversión en Lipomedix. Y, finalmente, un conjunto de edificios que alquilan a IDT, y que hacen de cojín desde el punto de vista financiero.

La presentación en sociedad de Rafael Holdings ofrece la posibilidad de invertir en un sector como el farmacéutico. Con un gran potencial, pero también con un alto riesgo de pérdida absoluta. Esta incertidumbre está compensada por la seguridad de cobrar alquileres inmobiliarios.

La distribución inicial de IDT me asignó unas cuantas acciones en la cartera. Aprovechando las movidas del mercado, incrementé posiciones. No habían aparecido noticias significativas de la compañía hasta el 19 de enero pasado, cuando la Agencia Europea del Medicamento garantizó la clasificación de medicamento huerfano a su componente Devimistat.

La reacción del mercado a este anuncio hizo subir la acción un 110%, en cuestión de semanas. Parece ser que Rafael Pharmaceuticals está destinada a ser la protagonista de la compañía.

We’re devils and black sheep, really bad eggs!
Drink up me ‘earties, Yo Ho!”

Jack Sparrow

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