“The Dao of Capital”, una introducción a la economía austríaca

Encontré el libro “The Dao of Capital” por casualidad. Mi búsqueda inicial tenía como objetivo recoger las publicaciones imprescindibles de la corriente de pensamiento conocida como Economía Austríaca. Pero, como explica el autor Mark Spitznagel, también hice una parada táctica en su escrito para entender cuál es la historia de esta escuela y cuáles son sus bases fundamentales.

Un nombre tan expresivo, a la vez místico, como The Dao of Capital se remonta al Dào Dé Jing, atribuido a Lao Tse, para ejemplificar “el camino”, o el papel, del capital en la economía.

La filosofía oriental, pero también otros conocimientos obtenidos de la estrategia militar – desde Sun Tzu con El arte de la guerra hasta las batallas de Napoleon Bonaparte – son los recursos que usa Spitznagel para contar la filosofía de pensamiento de los máximos exponentes de la escuela austríaca como Eugen von Böhm-Bawerk, Ludvig Von MisesFriederich Hayek.

El camino del libro es rebuscado.

Para un profano como yo, “The Dao” es un resumen de los conceptos austriacos fundamentales y que son usados, en distintos fondos de inversión, como referencia para el análisis de la evolución de la bolsa.

Conceptos de la economía austríaca

Spitznagel, gestor del hedge fund Universa Investments, antiguo operador de opciones y también colega de Nassim N. Taleb, recalca que esta corriente de pensamiento hace énfasis en el estudio de las decisiones personales y las preferencias, en distintos momentos del tiempo, cuando se trata de analizar la evolución de la economía.

Esto implica concentrarse en el comportamiento de la microeconomía, antes que estudiar los datos de los indicadores.

El concepto “tiempo”, según el libro, no se puede dividir en la clásica terminología del “largo plazo” y el “corto plazo”. Sino que debe comprenderse como un único espacio de tiempo, que se divide en distintas secciones. En este espacio el capital se transforma y, como la energía, cambia de manos mediante distintas formas.

El protagonismo del capital en los escritos de los austriacos convierte la bolsa en una pieza más del puzzle.

“El mercado es un proceso” y es la suma de muchas decisiones individuales. Algunas erróneas, otras acertadas. Pero sí están libres de cualquier intervención, como es la actuación de los bancos centrales, se regulan ellas mismas. Con el paso del tiempo los excesos se pagan y los bienes infravalorados recuperan el estatus que habían perdido.

Entender la teoría del mercado, desde el punto de vista austriaco, se puede poner en práctica cuando se trata de gestionar inversiones. Esta parte llega al final del libro de Mark Spitznagel. La primera se basa en como comprender el funcionamiento del mercado, y el papel del capital sobretodo, para controlar los tempos de las inversiones.

El faro de guía para este propósito es el seguimiento del ratio de Q, desarrollado por el premio Nobel James Tobin, y la variación que propone Spitznagel: el índice MS.

El segundo capítulo del manual de inversiones del libro se basa en el análisis de empresas, según las inversiones y el rendimiento que obtienen.

Como su compañero Nassim N. Taleb, Spitznagel es un fantástico narrador, historicista, que enlaza conocimientos clásicos con las plazas financieras. Pero, como le passa también a Taleb en El Cisne Negro o en Antifrágil, hay capítulos de The Dao of Capital que se sobrepasa en detalles, como en la descripción de la resistencia de un bosque de coníferas. En cambio, los capítulos de divulgación se quedan cortos.

Entiendo que es un libro teórico, pero ya que el autor añade un manual práctico al final del libro, este debería incluir más detalles cuando habla de cubrir riesgos o de la composición de los indicadores, que no son fáciles de calcular.

The Dao of Capital es una excelente introducción a la economía austríaca, con un recorrido sinuoso. A veces se para en rincones imprescindibles. En otros momentos, no te da tiempo ni a respirar.

This post is also available in: Catalán

Copyright © 2014. Created by Meks. Powered by WordPress.