Staples i Adobe, las peores acciones del Nasdaq

¿Qué tienen en común las marcas Adobe, Staples, Mondelez, Citrix y Altera?

A simple vista nada. Mientras que la primera es una famosa empresa productora de software, Mondelez se dedica a la fabricación de una larga lista de dulces y chocolates, y Staples es una cadena de distribución de material de oficina. El único punto que une estas cinco empresas es que todas ellas se encuentra al final de la clasificación, después de aplicar la fórmula mágica de Joel Greenblatt.

Como indicaba en una conferencia el inversor David Einhorn, la fórmula de Joel Greenblatt se puede usar de formas: para invertir en las mejores empresas y, también, para ponerse corto en las que consiguen la peor valoración.

Siguiendo esta recomendación he buscado las peores acciones del índice Nasdaq 100. Para conseguirlo apliqué el orden en el sentido inverso de la fórmula mágica original; escogiendo las acciones más caras y las empresas con el rendimiento de los activos más bajo.

Este es el resultado de la búsqueda:

Comparación Empresas Nasdaq 100

Les cinco empresas son una pequeña selección de las “peores” del selectivo. Por supuesto, no tiene nada que ver esta tabla con el “resultado bruto”; esto solo es una muestra filtrada de los que había inicialmente. De lo contrario, aquí habría algún nombre de moda como Netflix, que arrastra una capitalización estratosférica a cambio de unos beneficios muy pequeños.

Mi intención no es el de convertirme en un profeta, ni ir en contra de las corrientes del mercado. Por esto, me he ahorrado marcas que en este momento despiertan pasiones. El análisis de estos negocios lo dejaré para otro día.

En esta selección hay cinco nombres, algunos más conocidos que otros, seleccionados a través de dos ratios muy simples: el Price-to-Earnings (P/E) y el Return over Assets (ROA). Mi intención es revisar los resultados de esta selección a través de unos cálculos más refinados, para obtener una explicación de los datos ajustada a la realidad de cada negocio.

La fórmula de Greenblatt ajustada

Las acciones más caras del Nasdaq 100, según los cálculos iniciales, son actualmente: Staples, Adobe, Citrix, Altera y Mondelez. En detalle, la primera cotizaría 152 veces sus beneficios netos, mientras que Mondelez superaría las 36 veces.

El problema de usar el P/E para calcular el precio relativo de las acciones se encuentra en su composición, tanto desde el punto de vista de el denominador como del numerador.

En el numerador, el precio es la capitalización de la compañía en bolsa, establecido por los volúmenes de demanda y oferta del mercado. En este caso son las cotizaciones más recientes de cada empresa. Pero, según los expertos, este dato no refleja el verdadero precio de la compañía, sino que el Valor de Empresa es un mejor indicador.

Al contrario que el precio, el Valor de Empresa tiene en cuenta algunos elementos del balance, como la deuda o el dinero en efectivo de una compañía, que se deberían sumar o descontar en la situación que quisiéramos comprar la empresa entera. Por eso, no es lo mismo adquirir un negocio endeudado hasta las narices, que otro con las arcas llenas de dinero.

Estos grandes detalles son los que modifican sustancialmente el precio. El grupo de software Adobe, por ejemplo, publica fuera del balance unos pasivos que suman más de 2.400 millones de euros y son exigibles en los siguientes 10 años. Estas obligaciones no aparecen en el balance, sino que se esconden a través los famosos off-balance y además representan un coste real.

Si tuviéramos la intención de adquirir la empresa, deberíamos hacer frente a todos estos pagos “escondidos”.

El denominador del P/E son los resultados (Earnings). Por defecto, estos beneficios (o pérdidas), son los resultados totales, lo que se conoce en inglés como el Net Income. Este concepto engloba diferentes elementos que, en algunas ocasiones, no tienen nada que ver con la actividad de la compañía.

Benjamin Graham y David Dodd escribieron un manual genial, titulado “Security Analysis”, dónde explicaban como adaptar los diferentes elementos de la cuenta de pérdidas y ganancias con el objetivo de obtener unos resultados ajustados con la realidad económica.

Greenblatt no es tan explícito, pero también cuenta al final del libro “El pequeño libro que bate al mercado” que el EBIT (el que será el resultado de explotación) es la magnitud que mejor cuenta los beneficios o pérdidas, de la actividad de una compañía.

Yo uso el EBIT*(1-t), que no es más que el resultado de explotación después de impuestos, dónde la t es la tasa de impuestos de sociedades respecto los beneficios que pagará la empresa en los últimos cinco años.

De esta manera, la fórmula inicial del P/E pasa a ser el Enterprise Value / Ebit*(1-t) y este es el resultado por cada empresa:

Comparación de precios

Según este nuevo cálculo Adobe pasa a ser la empresa más cara del parqué. La sigue Citrix Systems y Staples es la tercera peor compañía en términos de precio.

La ventaja de usar el Enterprise Value o Valor d’Empresa es que tenemos en cuenta los pasivos con los que deberíamos cargar si nos quedáramos con que la compañía entera y, por otro lado, descontamos todas las inversiones y activos líquidos que podríamos convertir rápidamente en efectivo. El Ebit*(1-t) es la cifra de resultados más fiel a la actividad de la compañía.

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