La verdad de la industria de los fondos de inversión

El sector financiero siempre gana, como la industria del juego.

Tanto en épocas buenas como malas, la banca siempre se engorda de comisiones y su negocio de gestión de activos no es ninguna excepción. En este sector los profesionales cobran sueldos extraordinarios, derivados de las comisiones de gestión,  por seleccionar acciones, bonos, obligaciones o otros fondos de inversión con el objetivo de hacerlo mejor que los mercados.

En este juego, la cuestión no es conseguir gestionar un fondo de inversión que supere a las bolsas. Difícilmente lo consiguen. Es más importante encontrar las excusas adecuadas que justifiquen las épocas de malos resultados y seguir en el negocio.

“How to win the loser’s game” es una dura crítica al lobby del Asset Management. Centrado en la City de Londres, este reportaje avisa a los clientes bancarios del coste de confiar sus ahorros, a largo plazo, a la industria de los fondos de inversión.

En España, el negocio de la gestión financiera mueve más de 200.000 millones de euros de patrimonio, según los últimos datos de Inverco, y está liderado por el Banco Santander, el BBVA y Caixabank.

Conceptualmente, poner el dinero en lo que también se conoce como una Institución de Inversión Colectiva es una buena idea.

Estos vehículos de inversión estaban pensados para que los pequeños inversores pudieran acceder a cualquier tipo de mercado, a través de una gestión profesional y eficiente, que les reportara rentabilidades superiores.

Además, partiendo de la ley de los grandes números, cuánto más efectivo se inyecta en una cartera más se reparten los costes vinculados con las transacciones financiera y es más barato para sus partícipes.

Si eso era válido hace unos años, la era de la información ha hecho obsoleta esta justificación. Cada vez más se amplia la gamma de productos al alcance de cualquier internauta con ganas de invertir en empresas tradicionales o productos exóticos.

También hay más información y los costes de las transacciones son más competitivos.

Para luchar contra esta tendencia, la industria de los fondos de inversión también se ha actualizado. Ha ampliado el catálogo de ofertas: ha introducido los fondos garantizados, los mixtos, de retorno absoluto, de autor…

Cuando lo más lógico, para el consumidor, habría sido mejorar la rentabilidad de los productos que ya existían.

La banca sabe que ser el mejor es más complicado de lo que parece. Por sentido común, es imposible que todos los vehículos de inversión se comporten mejor que el mercado; porqué ellos son el mercado.

Los fundamentos de la industria de fondos de inversión

Según un estudio del Pensions Institute, de una muestra de 516 fondos de inversión de renta variable, un 95% falló en intentar superar los mercados. Solo un grupo reducido de “gestores estrellas” superó este objetivo, pero los beneficios se los llevaron entre las comisiones de gestión y otros costes de administración.

Entonces, ¿Por qué el sector que gestiona las Instituciones de Inversión Colectiva sigue activa si, en general, no aporta ningún valor añadido?

En primer lugar, la respuesta la encontramos en el peso económico que representa este sector. Estamos hablando de la banca. La otra explicación aparece de la psicología humana: la aversión al riesgo que tiene el consumidor.

Las sociedades con más patrimonio gestionado, las que lideran el ranking español, no son las que obtienen los mejores resultados, sino las que están cubiertas por una red comercial muy bien preparada.

Aunque Bestinver representara la marca de calidad de este sector, Santander es el primero de la lista. La mayoría de clientes que acaban con un fondo de inversión, vendido por un comercial de esta entidad, lo que más desean es conservar su patrimonio. Después, piensan en los beneficios.

Eso sí, los usuarios pagan por una “rentabilidad superior”, a través de las comisiones de gestión, pero reciben los mismos rendimientos que habrían obtenido si hubieran diversificado sus inversiones en las cuatro acciones principales de la bolsa.

Gestor de activos financieros, ¿trabajo sobrevalorado?

Como apuntaba la revista The Economist esta semana, recogiendo una frase del guionista William Goldman, en esta industria “nadie sabe nada”.

Aún así, un gestor profesional junior puede cobrar, de sueldo medio, 70.000 euros anuales en la City de Londres por sus conocimientos.

Aunque, además de sus decisiones, la suerte o el ciclo económico son algunos de los elementos que influyen en los resultados de su cartera de activos y participan a llenar su salario.

Algunos medios de comunicación publican ratings donde clasifican los fondos de inversión, según los rendimientos registrados de los últimos 3 años. Otros van más allá y recuperan los datos históricos de los últimos cinco años.

Bajo estos estándares, posteriormente, se montan cenas en restaurantes de una estrella Michelín con los “mejores gestores” del sector, donde se reparten los premios por categorías.

Este escena, por desgracia, no es representativa de habilidad de los ganadores.

Cinco años se quedan cortos para encontrar la estrella del parqué. Para estar seguros, con un 90% de fiabilidad, de las habilidades de un manager necesitaríamos una secuencia de 22 años de datos. Tres, o cinco, años de éxitos pueden estar sesgados por fenómenos circunstanciales.

Como consumidores es responsabilidad nuestra en fijarnos en los resultados pasados de los fondos de inversión donde queremos poner los ahorros. Debemos comparar su evolución con lo que pasa en los mercados para determinar la calidad de sus resultados.

Si el fondo invierte en un sector, se compara con su índice representativo, si es de retorno absoluto observaremos algunos de los índices bursátiles que constituyen el panorama financiero internacional.

Una comisión de gestión es el pago por un servicio profesional, no una prima para que solo nos conserven nuestro dinero. “Dad al César lo que es del César” y a los Gestores de Inversiones los que se merecen.

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