¿Dónde buscar las mejores acciones para invertir?

Hay diferentes métodos y lugares donde encontrar una buena inversión. No importa el país, la empresa o, incluso, el instrumento financiero que se compra. La cuestión es encontrar ese “negocio ideal”, que reúne los requisitos del value investing: una inversión con un precio relativamente barato y que garantice una buena rentabilidad a largo plazo.

Mi teoría es que el estudio de una empresa en solitario es más simple que empezar la casa por el tejado; con el análisis del entorno macroeconómico.

Esta es la diferencia entre el top-down y el bottom-up. El primer tipo de análisis se atreve con querer entender la economía a través de todas las variables posibles. Los tipos de interés, los tipos de cambio, los niveles de desempleo, etc. Para luego pasar a los análisis por países, los sectoriales … Y, una vez hecho todo el filtro, se escoge la mejor empresa, de la mejor industria y del mejor país.

Hay fondos de inversión que sólo trabajan la parte alta de este análisis, como es el caso de Bridgewater Associates de Ray Dalio. Esta institución trabaja desde el punto de vista cuantitativo y con instrumentos financieros relacionados directamente con variables macroeconómicas.

Cuando se trata de value investing, es diferente. Si se comienza desde el punto de vista macroeconómico es fácil perderse por el camino, o malinterpretar alguna variable y conducirnos al error. Por esta razón, el análisis bottom-up está más extendido. Primero elegimos un buen negocio, luego ya nos miraremos cuál es el comportamiento de la economía.

Buscar las mejores situaciones con los mejores medios

A primera vista, la puesta en práctica de este método puede implicar también un trabajo imposible. Cualquiera se dedica a filtrar, una por una, las compañías que tengan los mejores números y que, a la vez, sean las más baratas de la bolsa!

Por suerte, los inversores con una larga experiencia ya han observado situaciones ideales dónde convergen estos elementos. Son situaciones corporativas que provocan el abaratamiento de acciones de negocios extraordinarios, como un proceso de spin-off o una conversión de una mutua bancaria. Joel Greenblatt la explica en su fantástico libro “You can be a stock market genius” y John Mihaljevic hizo lo mismo en “The Manual of Ideas”.

Relacionado con este tema, para buscar activamente las compañías que siguen algún proceso de este tipo, hay también una buena lista de material en Internet. Páginas web que tratan las operaciones especiales, como StockSpinoffs, siguen minuciosamente este tipo de divisiones empresariales. Por otra parte, el portal DealBook del rotativo New York Times, tiene un mayor abanico de noticias, que va desde las adquisiciones hasta las últimas acusaciones de insider trading.

Cuando se trata de fuentes de información, la plataforma de la Comisión Nacional del Mercado de Valores de Estados Unidos o la página de Morningstar son una gran herramienta. En el post “¿Cuáles son las mejores fuentes de información financiera?”, Hay una explicación exhaustiva de todo el material que se puede encontrar de primera mano.

Filtrar según el “Círculo de Competencia”

El inversor Warren Buffett utiliza el concepto “círculo de competencia” para transmitir la idea de que un inversor debe focalizarse en los conceptos clave que conoce mejor. En la carta a los inversores de Berkshire Hathaway de 1996 lo definía de la siguiente manera:

Un inversor necesita la habilidad de evaluar correctamente los negocios seleccionados. Atención a la palabra “seleccionados”. No hay que ser un experto en todas las empresas, ni en muchas. Sólo hay que ser capaz de evaluar las empresas que entran en el círculo de competencia. La dimensión de este círculo no es importante, conocer sus limitaciones, en cambio, es vital

La primera vez que escribí sobre este tema me fijé en las competencias de Sherlock Holmes, el personaje de ficción inmortalizado por Sir Arthur Conan Doyle.

A través de sus libros sabemos que el detective era experto en química, anatomía, geología de la región metropolitana de Londres, literatura, boxeo, esgrima, leyes y, incluso, química. Sin embargo, era un cero a la izquierda cuando se trataba de astronomía, política o filosofía. Este conjunto de habilidades, el círculo de competencia de Holmes, lo hacían un investigador privado de primer nivel. Aunque no lo llamarían para una tertulia sobre las últimas elecciones al Congreso.

El “Círculo de Competencia” es lo que sabemos y es más pequeño de lo que pensamos. Pero, por suerte, no está limitado, al contrario.

A medida que investigamos, trabajamos con diferentes casos, tenemos la capacidad de ampliar nuestro Círculo. Justamente en el libro “¿Cómo pensar como Sherlock Holmes?” de María Konnikova, explica los métodos para aumentar nuestras limitaciones, tanto de observación como de conocimientos para aplicar posteriormente en cualquier ámbito; desde la investigación privada hasta las inversiones financieras.

Para saber más:

4 días para invertir según los principios del Value Investing

This post is also available in: Catalán

Copyright © 2014. Created by Meks. Powered by WordPress.